Lo que debía ser un procedimiento rápido y sencillo cambió la vida de Vanessa Dib para siempre. Fue al hospital únicamente para retirarse el DIU… pero una cadena de negligencias médicas, omisiones y malas decisiones la llevó al borde de la muerte. Sufrió tres paros cardíacos, una infección devastadora y finalmente le amputaron ambas piernas. Vanessa luchó durante años entre cirugías, dolor, abandono institucional y la indiferencia de quienes debieron cuidarla. Su historia es una muestra del precio que muchas personas pagan cuando el sistema falla… y nadie escucha. En este video conocerás el calvario que vivió, cómo logró sobrevivir contra todo pronóstico y por qué hoy sigue buscando justicia para que ninguna otra persona pase por lo mismo.