La familia de Kevin Miranda comparte uno de los momentos más difíciles de su vida. Todo comenzó cuando Kevin fue invitado a pasar la noche a la casa de un amigo después de un partido. Horas después, sus padres recibieron una llamada que cambiaría todo: les informaron que su hijo había sufrido un supuesto “accidente”. Al llegar al lugar, la realidad fue completamente distinta. Con el paso del tiempo, las investigaciones revelaron que quien estuvo involucrado directamente fue alguien cercano a él. Desde entonces, su familia ha enfrentado no solo la pérdida, sino también un proceso legal largo, lleno de obstáculos, recursos y decisiones que han retrasado el cumplimiento de la sentencia. Años después, la lucha continúa. Hoy, su familia alza la voz para exigir justicia, compartir su historia y evitar que casos como este queden en el olvido.
La familia de Kevin Miranda comparte uno de los momentos más difíciles de su vida. Todo comenzó cuando Kevin fue invitado a pasar la noche a la casa de un amigo después de un partido. Horas después, sus padres recibieron una llamada que cambiaría todo: les informaron que su hijo había sufrido un supuesto “accidente”. Al llegar al lugar, la realidad fue completamente distinta. Con el paso del tiempo, las investigaciones revelaron que quien estuvo involucrado directamente fue alguien cercano a él. Desde entonces, su familia ha enfrentado no solo la pérdida, sino también un proceso legal largo, lleno de obstáculos, recursos y decisiones que han retrasado el cumplimiento de la sentencia. Años después, la lucha continúa. Hoy, su familia alza la voz para exigir justicia, compartir su historia y evitar que casos como este queden en el olvido.